"Carta de contestación de Edward"
Querida Bella,
Acabo de leer tu carta y me he quedado patidifuso. Lo primero contarte que los Vulturis éstos, para que te hagas una idea son como los de Locomía, pero sin abanicos. Eso sí, igual de mariquitas.
Y bueno, vamos a ver, me cuentas que como me añoras tanto, te has ido con Jacobo (entre más grande más bobo) para arreglar dos motos y así ponerte bien. ¿He entendido bien, o lo que has querido decir es que él te pone pero bien, y que los dos estáis como dos motos? Porque oye…eso de que la tensión sexual es inexistente entre vosotros, no concuerda con lo otro que me pones de que ¡qué cuerpazo tiene el papito ese!, que por lo visto lleva más esteroides encima que Jhon Cena. Y eso no es nada, eso de que trepa por las noches hasta tu habitación, se convierte en lobo y tu te pones una capucha roja para jugar a “Caperucita feroz”, da que pensar ¿eh? Sobretodo teniendo en cuenta los detalles esos que describes de cuando vais en la furgoneta juntos y le tocas y el tío está más que caliente, es decir ardiendo y va por ahí medio en bolas ¿Pero esto que es Bella? Hasta ahí ya se me estaban afilando los colmillos, pero con el resto de tu carta, ya me han comenzado a salir unas protuberancias en la cabeza que se parecen sospechosamente a unos cuernos. ¿Qué es eso de que cuando acaricias al lobito se pone pero que muy contento y mueve el rabo y a ti se te queda una cara que ni a la Santa Teresa de Bernini? ¿Pero de qué rabo estamos hablando Bella?
Acaso, ¿crees que la primavera hará mella en mí, y se me destensarán las carnes malvadas y me olvidaré de cercenar a este lobito de tres al cuarto, en cuanto regrese, que va a ser ya?. Me temo que a pesar de todo, me hallo en pleno uso de mis facultades psíquicas y va a ser que no.
Siempre tuyo, Edward
PD: Llevo un consolador de plata con el que voy a empalar a ese ********
