El bien y el mal no existen, son simplemente dos conceptos que la raza humana se ha impuesto en un intento de catalogar una característica de todas las que pueden llegar a poseer las acciones que realizamos.
A ver si me explico, nada es inherentemente malo o bueno, nadie es bueno ni malo desde la cuna, depende de las opciones que tomamos a lo largo de nuestra vida, las que forjan nuestro carácter, las que determinan si somos buenos o malos o si algo está bien o mal.
Los términos bien y mal no son más que un baremo social y moral, que como individuos, tan sólo existen en nuestra conciencia y que como sociedad existen por la necesidad humana de distinguir lo que es bueno o malo para dicha sociedad.
El bien y el mal son una dualidad que coexiste en todas las personas sin excepción, por lo tanto todos somos capaces de hacer el bien o el mal, todo depende individualmente de cada persona, de cada momento o de cada elección.
El uno no puede existir sin el otro y al mismo tiempo sin uno de ellos no sabríamos valorar el otro. Pensadlo un poco, sin un contrapunto que nos dictase qué es bueno no sabríamos qué es malo. Si no existiera un concepto de mal, no necesitaríamos un concepto de bien, porque son sólo eso, conceptos y valores morales.
Yo no hablo desde el punto de vista teológico, sino desde el punto de vista moral, querámoslo o no desde que el ser humano es tal siempre ha necesitado de este baremo entre bien y mal para poder considerar una corrección a la hora de obrar en sociedad, pero todos somos capaces de ambos.
Un par de buenos ejemplos de esta dualidad entre bien y mal presente en todas las personas serían los libros "Dr. Jekyll y Mr. Hyde", de R.L. Stevenson, y "El Retrato de Dorian Gray", de Oscar Wilde.
Para no enrollarme más, yo pienso que el bien y el mal existen en un plano conceptual que se nos hace necesario como sociedad y también existen individualmente hablando porque todos tenemos un baremo interno y personal sobre lo que está bien y está mal.
En cuanto al conocido ying yang sólo decir que no representa al bien y al mal como polos opuestos, este símbolo representa toda dualidad existente en el universo, con sus dos colores y la forma que tiene representa dos fuerzas diferentes, que se oponen entre sí pero que al mismo tiempo son complementarías, es decir que sin una de ellas no existiría la otra.
Tuve una profesora de filosofía que me enseñó que todo concepto absoluto se puede definir por la aparición de su opuesto, por ejemplo: bien/mal, vida/muerte, valor/temor, luz/oscuridad, riqueza/pobreza…
Según esto, para todo existe un opuesto del que se depende para la existencia. Nada existe en forma absoluta o única, e incluso para los creyentes esta noción (aunque no la reconozcan) también es así porque para un Dios (o varios, según se mire) siempre habrá un demonio o fuerza maligna que le hará de contrapunto.
