¡¡ Marchando unos pinchitos de cerdo criminal acompañado de solomillo de psicópata sangriento...y un mixto pa acompañar!!

De segundo queremos una cabeza, que igual después nos sirve para jugar a los bolos, y de postre nos cogemos las cuencas de los ojos para jugar a las canicas.
Bueno, ahora en serio quisiera que mi ,otrora, mordaz e ingeniosa pluma se esgrimiera con la eficacia y elegancia con la que Dexter maneja un cuchillo o una jeringuilla. Dexter funciona por muchas cosas. Una es que después de tantas series de policías que nos están plantando últimamente nos ofrece algo nuevo. Y la serie logra enganchar. Aquí no tenemos muchos personajes por suerte, y por suerte en los secundarios los guionistas se centran algo, pero tampoco mucho que por algo la serie lleva el nombre del protagonista. Y el protagonista es genial. Desde sus reflexiones, sus acciones, sus relaciones con otras personas. Vamos una joyita de personaje. También es una serie con una voz en off necesaria para oír esas reflexiones del personaje y con acertados flash-backs de cómo el padre adoptivo enseñó a Dexter a ser como es. Por suerte no abusa de ellos y cuando aparecen son de necesaria manera.
Por supuesto, Michael C. Hall tiene la oportunidad de lucirse interpretando a su personaje. Este actor podría tener una buena carrera en el cine si quisiese pero bueno en las series se maneja bastante bien y que esperemos que siga mucho tiempo con “Dexter”.
Series como ésta consiguen sobrellevar esta escasez de buenas películas que infecta el cine comercial americano.