No he visto una saturación tan extrema de elementos sin sentido en toda mi vida. Menudo castigo, venga ala a meter bichitos por un tubo, venga dioses de pasarela Cibeles, venga monstruos digitales, venga caballos que mi tío tiene una finca y tiene que comer el pobre. Metemos también unos escorpiones tamaño elefantes que quedan divinos de la muerte (tócate los cajones), ponemos el sonido envolvente ahí, que sangren los oídos, y todo eso lo multiplicamos por 20 porque yo lo valgo, y cuando te das cuenta, todo ha terminado sin saber lo que has visto.
Lo cierto es que mi instinto gatuno ya me avisaba
pero el inicio fíjate que me pareció prometedor, pero a partir de la escena en el Olimpo, no quedó ni la más mínima esperanza.
¿Qué hace Zeus con una armadura de lo más ridícula? ¿Por si hay una invasión?¿La peluca se la prestó mi amigo Nicolas Cage?
Furia de Tetones es lo que tenía Medusa que se movía deprisa y corriendo para que no nos diéramos cuenta de que está hecha digitalmente. Lo sentimos, es un cantazo y pierdes toda la gracia.
El Kraken... es la bestia más parsimoniosa y mema, de la historia del cine (para lo que hace, mejor que hubiesen puesto al Oso Yogui o a Maguila Gorila, que al menos hacen gracia).
Perseo es el tío más “matao” y al mismo tiempo menos carismático que se pueda imaginar. No sólo es “enterao”, testarudo e inconsciente, sino que tiene la misma cara de piedra toda la película. Porque no me oía porque yo quería decirle: Pero vamos a ver, subnormal, ¿cómo vas a desafiar a medusa si solo eres un “pringao”? ¿Cómo vas a retar al mismísimo Hades (más feo que Saruman el tío) siendo un pescador de atún? Hay que ser cazurro. Y va el tío y les gana a todos y le regalan un pibón.
PD: ¡Ah! Y me he enterado por fuentes fidedignas que encima hay segunda parte

.¡Que cachondos los notas!