Que el maestro Lucifer me perdone por lo que voy a decir, pero Transformers tiene más cine que esta aberración, pues al menos hay una historia reconocible.
Por lo que yo he- más o menos- entendido, hay tres planos existenciales paralelos en esta historia (aunque claro, igual me he vuelto loco yo también)




En el primero, “Paris Hilton” versión Tamagotchi es enviada injustamente por su padrastro a un manicomio para que la lobotomicen y así poder cobrar este “buen hombre” la herencia por la muerte de la madre de Paris. Ya que a él sólo le había dejado un peine y encima es casi calvo. Que mala leche la jodía.
En el segundo plano, Paris Hilton ha entrado en un burdel (su sueño de toda la vida) en el que tiene que aprender a bailar (como en Fama y esas cosas) para agradar a los futuros clientes.
En el tercer plano, ella y cuatro camaradas del puticlub/manicomio ese, son cinco belicosas despiadadas, que armadas hasta las bragas con katanas, revólveres, ametralladoras, y con unos conocimientos en artes marciales que ya quisieran para sí la Mamba Negra, Bruce Lee, Jackie Chan y Chuck Norris todos juntos.
En lo que se refiere a las interpretaciones, he de decir que the winner is el Dragón rojo que sale unos 3 minutos en escena, que casi lloro con él. ¿O las lágrimas eran por el tedio? ¡Terrible!
Bueno, vamos acabando ya, que ya es hora. En síntesis aquí no sirve nada, no hay emoción alguna. Bueno sí, una. Estás rezando porque se acabe cuanto antes este sufrimiento. ¡Qué tortura! Torquemada a su lado es un angelito.
Ha sido acabar de verla y me han dado ganas de quemar el mundo. Menuda "explosión de creatividad" esta película. Yo también tengo de esas explosiones tras comer una buena fabada. Ya te cagas.